Patio de Luces

Revista independiente sobre tecnología y espacio de trabajo y organización cotidiana.

Iluminación · Lectura · Trabajo

Iluminación para lectura y trabajo

Un cuarto interior de Zaragoza, una sola ventana que da a un patio de luces y cuatro puntos de luz: el plafón, el flexo, la lámpara de tulipa y la propia ventana. Aquí contamos dónde está cada uno, qué bombilla llevan las tres lámparas y cuándo se enciende cada una.

Abrir checklist de luces Recorrer el plano del cuarto

Lámpara de sobremesa con tulipa de vidrio ámbar encendida sobre un mueble de madera con espejo, junto a una silla tallada y una ventana con visillo
Foto: Tim Evanson en Flickr, licencia CC BY-SA 2.0, recortada.

Esta revista reúne artículos, listas y ejemplos sobre iluminación para lectura y trabajo. Cada sección se mantiene dentro de esta categoría cotidiana.

Un patio de luces da claridad durante pocas horas y casi siempre desde arriba. En un cuarto así la lámpara no es un adorno: es la mitad del mobiliario. Por eso Patio de Luces dedica cada texto a un rincón del cuarto —el flexo y la tulipa, la persiana de lamas, la posición del monitor respecto a la ventana— y lo describe con sus cifras: lúmenes, kelvins, centímetros y horas de reloj.

La portada sigue el orden del cuarto. Primero el plano con sus seis puntos, después la semana que tardamos en colocar las luces, la tabla de bombillas y piezas, las notas de la redacción, los tres artículos, quién escribe la revista, las preguntas que más se repiten en el correo y, al final, el contacto.

Todo lo que aparece aquí es de uso doméstico: bombillas de casquillo corriente, una persiana de las que se cortan a medida en la ferretería y lámparas que se enchufan a la pared. No hay luces empotradas ni obras. El cuarto es de alquiler y cada cambio se deshace con un destornillador.

Plano

El cuarto, de la puerta a la ventana

El cuarto mide 3,40 por 2,60 metros. La puerta está en una de las paredes cortas y la ventana, en la opuesta. Entre ambas caben una mesa con su silla, una estantería, una butaca y una mesita. Los seis puntos del plano van numerados en el orden en que se recorren al entrar.

Punto 1

El interruptor de la puerta

Enciende solo el plafón. Es la luz de entrar, de ordenar la estantería y de barrer; para escribir no basta, porque llega a la mesa desde atrás y la sombra de quien escribe cae sobre el papel.

Punto 2

El plafón del techo

Un disco de vidrio opal de 30 centímetros, centrado en el techo, con una bombilla de 1521 lúmenes y 4000 kelvins. Reparte una luz uniforme por las cuatro paredes y deja pocas sombras duras.

Punto 3

La estantería

Cinco baldas de 80 centímetros en la pared larga de la derecha. La balda central queda libre de libros y tiene medio metro de hueco hasta la siguiente: ahí está la lámpara de tulipa, conectada a una base de enchufe con interruptor propio.

Punto 4

La butaca de pana

Al lado de la estantería, girada hacia la ventana y con una mesita de 40 centímetros de lado a su izquierda. La lámpara de tulipa le queda a la derecha, un poco por detrás y más alta, de modo que la luz cae sobre la página desde arriba.

Punto 5

La mesa y el flexo

Una mesa de 120 por 60 centímetros contra la pared larga de la izquierda. El flexo de pinza se sujeta al canto izquierdo y la libreta queda bajo su campana, entre la pinza y el monitor; el ratón ocupa el lado derecho. Con la luz a la izquierda, la sombra de quien escribe no tapa el renglón.

Punto 6

La ventana y la pantalla

La ventana da al patio y tiene una persiana veneciana de lamas. El monitor está perpendicular al cristal: con la ventana a un lado, ni el patio se refleja en la pantalla ni queda una mancha clara detrás de ella.

Ruta de una semana

Una semana para colocar las luces

Las luces del cuarto no se pusieron de una vez. Dedicamos una tarde a cada cosa, de lunes a domingo —salvo el sábado, que ocupó el día entero—, y apuntamos lo que cambiaba. Esta es la ruta tal como quedó en la libreta.

  • Lunes · inventarioSacar cada bombilla, leer el casquillo y copiar de la caja los lúmenes y los kelvins. Aparecieron tres tonos de blanco distintos en el mismo cuarto.
  • Martes · el techoCambiar la bombilla del plafón por una de 4000 kelvins y limpiar el vidrio opal por dentro. La estantería dejó de quedar en penumbra.
  • Miércoles · la mesaProbar el flexo en los dos cantos de la mesa y a tres alturas. Se quedó a la izquierda, con la campana a 40 centímetros del tablero.
  • Jueves · la butacaSubir la lámpara de tulipa de la mesita a la balda central de la estantería, cambiarle la bombilla por una de 2700 kelvins, igual que la del flexo, y girar la butaca un cuarto de vuelta hacia la ventana.
  • Viernes · la pantallaEncender todo y buscar reflejos con el monitor apagado. El del plafón aparecía en el borde superior; desapareció al inclinar la pantalla unos grados hacia delante.
  • Sábado · la ventanaAnotar hasta dónde llega la claridad del patio a las diez, a la una y a las cinco, y decidir la inclinación de las lamas para la mañana, la una y la noche. Las anotaciones siguieron la semana siguiente, de lunes a sábado.
  • Domingo · repasoRecorrer el cuarto con la checklist de doce comprobaciones y pasar a limpio la tabla de bombillas.

Materiales

Bombillas y piezas del cuarto

La tabla recoge las bombillas que hoy están enroscadas y las tres piezas que las acompañan: la tulipa, la campana y la persiana. Los datos de las bombillas son los que imprime el fabricante en la caja; el tono de blanco se indica en kelvins y la cantidad de luz, en lúmenes. Las demás medidas son de cinta métrica.

PiezaDato de la caja o medidaDónde estáCuándo se enciende o qué hace
Bombilla del plafónCasquillo E27, 1521 lúmenes, 4000 kelvins, 13 vatiosTecho, bajo un vidrio opal de 30 centímetrosAl entrar y mientras se ordena
Bombilla del flexoCasquillo E14, 470 lúmenes, 2700 kelvins, 4,9 vatiosCampana metálica del flexo de pinzaAl escribir en papel
Bombilla de la tulipaCasquillo E27, 806 lúmenes, 2700 kelvins, 8 vatiosLámpara de la balda centralAl leer en la butaca, con la pantalla al anochecer y, de noche, junto al flexo
Tulipa de telaLino crudo, 25 centímetros de diámetro en el borde inferiorSobre la bombilla de 806 lúmenesTamiza la luz hacia la página y hacia la pared de la estantería
Campana del flexoChapa pintada de blanco por dentro, 14 centímetros de diámetroA 40 centímetros del tableroDirige la luz a la libreta y deja la pantalla fuera del haz
Persiana venecianaLamas de aluminio de 25 milímetros, color marfilVentana del patioLamas hacia el techo a la una; casi cerradas de noche

Dos datos de la caja no figuran en la tabla porque aquí no varían: todas las bombillas son de tipo LED y todas indican un índice de reproducción cromática de 80 o más. El día que entre una bombilla distinta, la tabla ganará una columna.

Cuaderno

Lo que cambió después: tres notas

Probamos una bombilla de 6500 kelvins en el flexo durante tres noches. Junto a la luz de 2700 kelvins de la lámpara de tulipa, el papel se volvía azulado, y las dos luces parecían de cuartos distintos. Ha vuelto la de 2700; la fría está guardada en su caja, con la fecha escrita a lápiz.

La base de enchufe con interruptor de la balda central se ha cambiado por una con cable de dos metros. El interruptor queda ahora junto a la butaca y la lámpara de tulipa se apaga desde el asiento. El cable de la lámpara baja por detrás de la estantería hasta la base, sujeto al mueble con tres grapas.

Con el otoño la claridad del patio se retira antes. A las cuatro de la tarde ya no llega a la mesa, y el flexo se enciende a esa hora. Las tres anotaciones de la ventana se repetirán en noviembre, a las mismas horas.

Artículos

Tres lecturas del cuarto

Mesa de trabajo de noche con una lámpara de tulipa blanca encendida a cada lado de un monitor y un portátil; delante, una silla de malla

El flexo y la tulipa

Dos lámparas para un mismo cuarto: una dirige la luz al renglón y la otra la reparte por la pared de la estantería. Medidas, bombillas y alturas de cada una.

Leer sobre las dos lámparas
Persiana veneciana de lamas anchas entreabierta ante una ventana; el sol ilumina las lamas y el alféizar queda en sombra

La ventana al patio

La claridad del patio anotada tres veces al día durante una semana, las tres posiciones de las lamas y el sitio de la pantalla.

Ir a la ventana del patio
Escritorio de madera oscura ante una estantería blanca llena de libros, con una lámpara de tulipa blanca y dos peceras

La checklist de luces

Doce comprobaciones en cuatro grupos —techo, mesa, butaca, ventana y pantalla— para repasar el cuarto de una vuelta.

Pasar a la checklist

La revista

Quién escribe Patio de Luces

Patio de Luces es una revista pequeña e independiente. No vende lámparas ni bombillas, no publica anuncios de fabricantes y no cobra por nombrar un modelo. Escribimos sobre un único cuarto porque es el que conocemos: cada cifra de la portada sale de una caja, de una cinta métrica o de un reloj.

Cada artículo pasa por dos lecturas antes de publicarse. En la primera se comprueban los datos contra la libreta; en la segunda se quita todo lo que no describa un objeto, una medida o una hora. Las fotos son de autores de Flickr que las comparten con licencia Creative Commons y ninguna retrata el cuarto de la redacción: acompañan el tema, y el nombre de cada autor figura bajo la imagen que abre cada texto y al final de cada página.

Si un dato cambia —una bombilla nueva, una balda que se mueve— se corrige en la tabla y se cuenta en las notas con su fecha.

Preguntas

Lo que más nos escriben

¿A qué lado del teclado está el flexo?
A la izquierda, sujeto con su pinza al canto de la mesa, a 20 centímetros de la pared; la derecha es el lado desde el que se escribe en este cuarto. Para quien escriba desde la izquierda, el artículo sobre las dos lámparas tiene una línea sobre la disposición invertida.
¿Qué diferencia hay entre los lúmenes y los kelvins de la caja?
Los lúmenes indican cuánta luz emite la bombilla; los kelvins, el tono de esa luz. En el cuarto hay bombillas de 470, 806 y 1521 lúmenes, y dos tonos: 2700 kelvins en la mesa y la butaca, 4000 kelvins en el techo.
¿Por qué el monitor no está delante de la ventana?
Porque un cristal iluminado detrás de la pantalla aparece como una mancha clara alrededor de ella, y un cristal situado detrás de quien trabaja se refleja en el panel. Probamos las dos colocaciones antes de dejarlo perpendicular a la ventana, a 90 centímetros de ella; las dos pruebas están contadas en el artículo de la ventana.
¿Cuántas lámparas se encienden a la vez?
Dos como mucho. Para escribir en papel, el flexo y, cuando ya es de noche, también la tulipa; para leer en la butaca o trabajar con la pantalla al anochecer, solo la tulipa. El plafón queda para entrar y ordenar, y se apaga al encender cualquiera de las otras.
¿Por qué el plafón es de 4000 kelvins y las otras dos lámparas de 2700?
El plafón se usa para ordenar, limpiar y buscar un libro en la estantería: tareas breves en las que interesa distinguir los colores de las cubiertas. Las otras dos acompañan ratos largos de papel y de butaca, y comparten tono para que el papel y la pared tengan el mismo blanco.
¿Qué muebles forman el rincón de lectura?
Una butaca tapizada en pana, la estantería de cinco baldas y una mesita de 40 centímetros de lado donde se deja el libro abierto. No hay más: en 3,40 por 2,60 metros cada mueble de sobra quita claridad.
¿Cada cuánto se repasa la checklist?
Cada domingo durante el primer mes; después, con cada cambio de hora y siempre que se sustituye una bombilla. El repaso dura lo que se tarda en dar una vuelta al cuarto con la lista impresa y un lápiz.

Una carta para Patio de Luces

Las correcciones de datos, las dudas sobre una medida y las propuestas de tema llegan por correo electrónico o por carta. La dirección postal y la del buzón están en la página de contacto, sin cuestionarios ni registro.

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El flexo y la tulipa: dos luces para un mismo cuarto

Escribe: la redacción de Patio de Luces. Fecha: 2 de septiembre de 2026.

Mesa de trabajo de noche con una lámpara de tulipa blanca encendida a cada lado de un monitor y un portátil; delante, una silla de malla
Imagen: newchaos; procede de Flickr y se usa recortada bajo CC BY 2.0. La mesa de la imagen no es la de la redacción; la elegimos porque reúne dos lámparas de tulipa, una a cada lado de las pantallas.

Además del plafón, en el cuarto conviven dos lámparas que hacen trabajos distintos. El flexo manda la luz a un círculo pequeño, del tamaño de una libreta abierta. La lámpara de tulipa, desde la estantería, la reparte a través de la tela por la pared y por el rincón de la butaca. Durante un tiempo las encendimos sin orden, a veces las dos y a veces ninguna; este artículo ordena lo que fuimos anotando.

El flexo: un círculo de 45 centímetros

El flexo es de pinza, con dos tramos de 35 centímetros unidos por muelles y una campana metálica de 14 centímetros de diámetro. Lleva una bombilla de casquillo E14, 470 lúmenes y 2700 kelvins. Con la campana a 40 centímetros del tablero, el círculo iluminado mide unos 45 centímetros de ancho: cabe una libreta de tamaño cuartilla abierta y sobra un margen para el lápiz.

La pinza está en el canto izquierdo de la mesa, a 20 centímetros de la pared. Desde ahí la luz cruza el papel de izquierda a derecha y la sombra del lápiz cae hacia fuera del renglón. Lo probamos también en el canto derecho: la sombra de quien escribía tapaba la mitad de la línea. En una mesa donde se escriba desde el lado izquierdo, la pinza iría al canto contrario.

La campana apunta hacia abajo, sin girarla hacia el monitor. Así el haz no toca la pantalla, que empieza a 50 centímetros de la pinza, y el panel no recibe un brillo añadido.

La tulipa: luz hacia la pared

La otra lámpara tiene una peana de cerámica de 22 centímetros de alto y una tulipa de lino crudo, cónica, de 25 centímetros de diámetro en el borde inferior y 12 en el superior. Dentro hay una bombilla E27 de 806 lúmenes y 2700 kelvins. La tela deja pasar parte de la luz y devuelve el resto por arriba y por abajo: en la pared se dibujan dos conos, uno hacia la balda de arriba y otro hacia la propia balda.

Está en la balda central de la estantería, a 110 centímetros del suelo. A esa altura queda por detrás y por encima de quien lee en la butaca, y la luz cae sobre la página desde arriba. Cuando estuvo en la mesita, a 45 centímetros del suelo, quedaba por debajo de quien leía y la bombilla asomaba por la abertura alta de la tulipa.

Por qué las dos tienen el mismo tono

Las dos bombillas son de 2700 kelvins. Cuando una era de 2700 y la otra de 4000, el papel bajo el flexo parecía de otro color que la pared iluminada por la tulipa, y las hojas blancas cambiaban de tono al moverlas veinte centímetros. Con el mismo número en las dos cajas, la mesa y la pared se leen como un solo espacio.

Qué se enciende y cuándo

  • Para escribir en papel: el flexo y, cuando ya es de noche, también la tulipa.
  • Para trabajar con la pantalla al anochecer: solo la tulipa, que da claridad a la pared de la estantería, al otro lado del cuarto.
  • Para leer en la butaca: solo la tulipa.

El plafón, con sus 4000 kelvins, queda para entrar y ordenar. El flexo y la tulipa coinciden cuando se escribe de noche y cuando alguien escribe en la mesa mientras otra persona lee en la butaca; entonces el cuarto, con sus 3,40 por 2,60 metros, parece más grande de lo que es.

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La ventana al patio: lamas, horas y pantalla

Escribe: la redacción de Patio de Luces. Fecha: 9 de septiembre de 2026.

Persiana veneciana de lamas anchas entreabierta ante una ventana; el sol ilumina las lamas y el alféizar queda en sombra
Imagen de r. nial bradshaw, tomada de Flickr con licencia CC BY 2.0 y recortada aquí. Es la persiana de una oficina, de lamas más anchas que la nuestra.

La única ventana del cuarto mide 110 centímetros de ancho por 130 de alto y da a un patio de luces. La claridad entra desde arriba, rebotada en las paredes del patio, y cambia mucho a lo largo del día. Para saber cuánto, tomamos nota a tres horas fijas —las diez de la mañana, la una y las cinco de la tarde— durante la semana del 31 de agosto al 5 de septiembre.

Tres anotaciones al día

El método fue sencillo. Con la persiana subida del todo y las lámparas apagadas, fuimos alejando del alféizar un libro de bolsillo abierto, a la altura de la mesa, y anotamos a cuántos centímetros dejaba de distinguirse la letra.

  1. A las diez, la claridad alcanza 70 centímetros desde el alféizar: llega al borde de la mesa más cercano a la ventana.
  2. A la una, 150 centímetros: cubre dos tercios de la mesa, hasta pasar el monitor, y roza la butaca.
  3. A las cinco, 40 centímetros: se queda junto al alféizar, a 30 centímetros del borde de la mesa.

De lunes a viernes las cifras variaron menos de 15 centímetros entre un día y otro. El sábado, con el cielo cubierto, la anotación de la una bajó a 110.

Las lamas

La persiana es veneciana, de lamas de aluminio de 25 milímetros en color marfil. Tiene tres posiciones que usamos de verdad:

  • Lamas horizontales: entra toda la claridad del patio. Es la posición de la mañana.
  • Lamas inclinadas hacia el techo: la luz sube, se refleja en el yeso y cae repartida. Es la posición de la una, cuando la franja clara cruzaría la mesa hasta pasar el monitor y el tablero brillaría más que la pantalla.
  • Lamas casi cerradas: de noche, para que el cristal negro no devuelva la imagen del cuarto encendido.

Dónde queda la pantalla

El monitor, de 24 pulgadas y acabado mate, está en la mesa de la pared izquierda, perpendicular a la ventana y a 90 centímetros de ella. Desde la silla, el cristal queda a la derecha. Dos pruebas nos llevaron a esa posición.

En la primera pusimos la mesa bajo la ventana, con el monitor delante del cristal. A la una, el rectángulo del patio rodeaba la pantalla con una luz mucho más intensa que la del panel, y las letras oscuras sobre fondo blanco perdían contraste. En la segunda, la mesa quedó en la pared de la puerta, con la ventana detrás de la silla: el rectángulo claro aparecía reflejado en el panel, entero, por muy mate que fuera el acabado.

Con la ventana a un lado, el panel sigue reflejando lo que tiene delante, pero delante ya no hay nada claro. Queda la pared de la estantería, que es de color crudo y de día está a media luz.

Lo que cambia con el otoño

Las tres anotaciones se repetirán en noviembre y en enero, a las mismas horas y con el mismo libro. En un patio, la franja de la una depende de la altura del sol sobre el tejado, de modo que las cifras de septiembre no sirven para todo el año.

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Checklist de luces: doce comprobaciones para un cuarto de lectura y trabajo

Escribe: la redacción de Patio de Luces. Fecha: 16 de septiembre de 2026.

Escritorio de madera oscura ante una estantería blanca llena de libros, con una lámpara de tulipa blanca y dos peceras
Imagen de Joanna Bourne (Flickr), reproducida en recorte conforme a CC BY 2.0. Muestra el despacho de otra casa, con la lámpara en una esquina del escritorio.

Esta lista nació el domingo de la semana en que colocamos las luces. Tiene doce líneas repartidas en cuatro grupos, uno por cada zona del cuarto. Cada línea describe algo que se comprueba dando una vuelta al cuarto, sin más instrumentos que una cinta métrica y las cajas de las bombillas. La imprimimos en una hoja y la guardamos en la primera balda.

Techo

  • La bombilla del plafón es de 4000 kelvins y de 1521 lúmenes, como dice su caja.
  • El vidrio opal está limpio por dentro y por fuera.
  • Con solo el plafón encendido se leen los títulos de la balda más baja de la estantería.

Mesa

  • La pinza del flexo está en el canto izquierdo, a 20 centímetros de la pared.
  • La campana queda a 40 centímetros del tablero y el círculo de luz cubre la libreta abierta.
  • Con el flexo encendido, el haz no toca el monitor.

Butaca

  • La lámpara de tulipa está en la balda central, a 110 centímetros del suelo.
  • La butaca está girada hacia la ventana y la lámpara le queda detrás, a la derecha.
  • La lámpara de tulipa se enciende y se apaga desde su propia base de enchufe, no desde la puerta.

Ventana y pantalla

  • El monitor está perpendicular a la ventana y a 90 centímetros del cristal.
  • Con la pantalla apagada y todas las luces encendidas, en el panel no aparece ni el plafón ni la ventana.
  • Las lamas de la persiana están en la posición que toca: horizontales por la mañana, hacia el techo a la una, casi cerradas de noche.

Cómo la usamos

El repaso empieza en el techo y termina en la ventana. Se marca con lápiz lo que coincide y se rodea lo que no. Las líneas rodeadas se apuntan en la libreta con la fecha del día, con lo que había cambiado y con cómo quedó.

En los primeros repasos, la línea que más veces rodeamos fue la del haz del flexo. Basta mover la pinza diez centímetros para que la luz alcance la esquina inferior del monitor y aparezca un brillo en el marco.

La lista sirve para este cuarto y sus medidas. En otro, las cifras serán otras, pero los cuatro grupos se mantienen: lo que cuelga del techo, lo que ilumina la mesa, lo que acompaña a la butaca y lo que entra por el cristal.

Contacto editorial

La redacción de Patio de Luces recibe correcciones de datos, dudas sobre medidas y propuestas de tema por correo electrónico y por carta. No hay teléfono de atención ni cuestionarios en la página.

Correo: [email protected]

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