Revista independiente sobre tecnología y espacio de trabajo y organización cotidiana.
Iluminación · Lectura · Trabajo
Un cuarto interior de Zaragoza, una sola ventana que da a un patio de luces y cuatro puntos de luz: el plafón, el flexo, la lámpara de tulipa y la propia ventana. Aquí contamos dónde está cada uno, qué bombilla llevan las tres lámparas y cuándo se enciende cada una.
Esta revista reúne artículos, listas y ejemplos sobre iluminación para lectura y trabajo. Cada sección se mantiene dentro de esta categoría cotidiana.
Un patio de luces da claridad durante pocas horas y casi siempre desde arriba. En un cuarto así la lámpara no es un adorno: es la mitad del mobiliario. Por eso Patio de Luces dedica cada texto a un rincón del cuarto —el flexo y la tulipa, la persiana de lamas, la posición del monitor respecto a la ventana— y lo describe con sus cifras: lúmenes, kelvins, centímetros y horas de reloj.
La portada sigue el orden del cuarto. Primero el plano con sus seis puntos, después la semana que tardamos en colocar las luces, la tabla de bombillas y piezas, las notas de la redacción, los tres artículos, quién escribe la revista, las preguntas que más se repiten en el correo y, al final, el contacto.
Todo lo que aparece aquí es de uso doméstico: bombillas de casquillo corriente, una persiana de las que se cortan a medida en la ferretería y lámparas que se enchufan a la pared. No hay luces empotradas ni obras. El cuarto es de alquiler y cada cambio se deshace con un destornillador.
Plano
El cuarto mide 3,40 por 2,60 metros. La puerta está en una de las paredes cortas y la ventana, en la opuesta. Entre ambas caben una mesa con su silla, una estantería, una butaca y una mesita. Los seis puntos del plano van numerados en el orden en que se recorren al entrar.
Enciende solo el plafón. Es la luz de entrar, de ordenar la estantería y de barrer; para escribir no basta, porque llega a la mesa desde atrás y la sombra de quien escribe cae sobre el papel.
Un disco de vidrio opal de 30 centímetros, centrado en el techo, con una bombilla de 1521 lúmenes y 4000 kelvins. Reparte una luz uniforme por las cuatro paredes y deja pocas sombras duras.
Cinco baldas de 80 centímetros en la pared larga de la derecha. La balda central queda libre de libros y tiene medio metro de hueco hasta la siguiente: ahí está la lámpara de tulipa, conectada a una base de enchufe con interruptor propio.
Al lado de la estantería, girada hacia la ventana y con una mesita de 40 centímetros de lado a su izquierda. La lámpara de tulipa le queda a la derecha, un poco por detrás y más alta, de modo que la luz cae sobre la página desde arriba.
Una mesa de 120 por 60 centímetros contra la pared larga de la izquierda. El flexo de pinza se sujeta al canto izquierdo y la libreta queda bajo su campana, entre la pinza y el monitor; el ratón ocupa el lado derecho. Con la luz a la izquierda, la sombra de quien escribe no tapa el renglón.
La ventana da al patio y tiene una persiana veneciana de lamas. El monitor está perpendicular al cristal: con la ventana a un lado, ni el patio se refleja en la pantalla ni queda una mancha clara detrás de ella.
Ruta de una semana
Las luces del cuarto no se pusieron de una vez. Dedicamos una tarde a cada cosa, de lunes a domingo —salvo el sábado, que ocupó el día entero—, y apuntamos lo que cambiaba. Esta es la ruta tal como quedó en la libreta.
Materiales
La tabla recoge las bombillas que hoy están enroscadas y las tres piezas que las acompañan: la tulipa, la campana y la persiana. Los datos de las bombillas son los que imprime el fabricante en la caja; el tono de blanco se indica en kelvins y la cantidad de luz, en lúmenes. Las demás medidas son de cinta métrica.
| Pieza | Dato de la caja o medida | Dónde está | Cuándo se enciende o qué hace |
|---|---|---|---|
| Bombilla del plafón | Casquillo E27, 1521 lúmenes, 4000 kelvins, 13 vatios | Techo, bajo un vidrio opal de 30 centímetros | Al entrar y mientras se ordena |
| Bombilla del flexo | Casquillo E14, 470 lúmenes, 2700 kelvins, 4,9 vatios | Campana metálica del flexo de pinza | Al escribir en papel |
| Bombilla de la tulipa | Casquillo E27, 806 lúmenes, 2700 kelvins, 8 vatios | Lámpara de la balda central | Al leer en la butaca, con la pantalla al anochecer y, de noche, junto al flexo |
| Tulipa de tela | Lino crudo, 25 centímetros de diámetro en el borde inferior | Sobre la bombilla de 806 lúmenes | Tamiza la luz hacia la página y hacia la pared de la estantería |
| Campana del flexo | Chapa pintada de blanco por dentro, 14 centímetros de diámetro | A 40 centímetros del tablero | Dirige la luz a la libreta y deja la pantalla fuera del haz |
| Persiana veneciana | Lamas de aluminio de 25 milímetros, color marfil | Ventana del patio | Lamas hacia el techo a la una; casi cerradas de noche |
Dos datos de la caja no figuran en la tabla porque aquí no varían: todas las bombillas son de tipo LED y todas indican un índice de reproducción cromática de 80 o más. El día que entre una bombilla distinta, la tabla ganará una columna.
Cuaderno
Probamos una bombilla de 6500 kelvins en el flexo durante tres noches. Junto a la luz de 2700 kelvins de la lámpara de tulipa, el papel se volvía azulado, y las dos luces parecían de cuartos distintos. Ha vuelto la de 2700; la fría está guardada en su caja, con la fecha escrita a lápiz.
La base de enchufe con interruptor de la balda central se ha cambiado por una con cable de dos metros. El interruptor queda ahora junto a la butaca y la lámpara de tulipa se apaga desde el asiento. El cable de la lámpara baja por detrás de la estantería hasta la base, sujeto al mueble con tres grapas.
Con el otoño la claridad del patio se retira antes. A las cuatro de la tarde ya no llega a la mesa, y el flexo se enciende a esa hora. Las tres anotaciones de la ventana se repetirán en noviembre, a las mismas horas.
Artículos
Dos lámparas para un mismo cuarto: una dirige la luz al renglón y la otra la reparte por la pared de la estantería. Medidas, bombillas y alturas de cada una.
Leer sobre las dos lámparas
La claridad del patio anotada tres veces al día durante una semana, las tres posiciones de las lamas y el sitio de la pantalla.
Ir a la ventana del patio
Doce comprobaciones en cuatro grupos —techo, mesa, butaca, ventana y pantalla— para repasar el cuarto de una vuelta.
Pasar a la checklistLa revista
Patio de Luces es una revista pequeña e independiente. No vende lámparas ni bombillas, no publica anuncios de fabricantes y no cobra por nombrar un modelo. Escribimos sobre un único cuarto porque es el que conocemos: cada cifra de la portada sale de una caja, de una cinta métrica o de un reloj.
Cada artículo pasa por dos lecturas antes de publicarse. En la primera se comprueban los datos contra la libreta; en la segunda se quita todo lo que no describa un objeto, una medida o una hora. Las fotos son de autores de Flickr que las comparten con licencia Creative Commons y ninguna retrata el cuarto de la redacción: acompañan el tema, y el nombre de cada autor figura bajo la imagen que abre cada texto y al final de cada página.
Si un dato cambia —una bombilla nueva, una balda que se mueve— se corrige en la tabla y se cuenta en las notas con su fecha.
Preguntas
Las correcciones de datos, las dudas sobre una medida y las propuestas de tema llegan por correo electrónico o por carta. La dirección postal y la del buzón están en la página de contacto, sin cuestionarios ni registro.
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Escribe: la redacción de Patio de Luces. Fecha: 2 de septiembre de 2026.
Además del plafón, en el cuarto conviven dos lámparas que hacen trabajos distintos. El flexo manda la luz a un círculo pequeño, del tamaño de una libreta abierta. La lámpara de tulipa, desde la estantería, la reparte a través de la tela por la pared y por el rincón de la butaca. Durante un tiempo las encendimos sin orden, a veces las dos y a veces ninguna; este artículo ordena lo que fuimos anotando.
El flexo es de pinza, con dos tramos de 35 centímetros unidos por muelles y una campana metálica de 14 centímetros de diámetro. Lleva una bombilla de casquillo E14, 470 lúmenes y 2700 kelvins. Con la campana a 40 centímetros del tablero, el círculo iluminado mide unos 45 centímetros de ancho: cabe una libreta de tamaño cuartilla abierta y sobra un margen para el lápiz.
La pinza está en el canto izquierdo de la mesa, a 20 centímetros de la pared. Desde ahí la luz cruza el papel de izquierda a derecha y la sombra del lápiz cae hacia fuera del renglón. Lo probamos también en el canto derecho: la sombra de quien escribía tapaba la mitad de la línea. En una mesa donde se escriba desde el lado izquierdo, la pinza iría al canto contrario.
La campana apunta hacia abajo, sin girarla hacia el monitor. Así el haz no toca la pantalla, que empieza a 50 centímetros de la pinza, y el panel no recibe un brillo añadido.
La otra lámpara tiene una peana de cerámica de 22 centímetros de alto y una tulipa de lino crudo, cónica, de 25 centímetros de diámetro en el borde inferior y 12 en el superior. Dentro hay una bombilla E27 de 806 lúmenes y 2700 kelvins. La tela deja pasar parte de la luz y devuelve el resto por arriba y por abajo: en la pared se dibujan dos conos, uno hacia la balda de arriba y otro hacia la propia balda.
Está en la balda central de la estantería, a 110 centímetros del suelo. A esa altura queda por detrás y por encima de quien lee en la butaca, y la luz cae sobre la página desde arriba. Cuando estuvo en la mesita, a 45 centímetros del suelo, quedaba por debajo de quien leía y la bombilla asomaba por la abertura alta de la tulipa.
Las dos bombillas son de 2700 kelvins. Cuando una era de 2700 y la otra de 4000, el papel bajo el flexo parecía de otro color que la pared iluminada por la tulipa, y las hojas blancas cambiaban de tono al moverlas veinte centímetros. Con el mismo número en las dos cajas, la mesa y la pared se leen como un solo espacio.
El plafón, con sus 4000 kelvins, queda para entrar y ordenar. El flexo y la tulipa coinciden cuando se escribe de noche y cuando alguien escribe en la mesa mientras otra persona lee en la butaca; entonces el cuarto, con sus 3,40 por 2,60 metros, parece más grande de lo que es.
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Escribe: la redacción de Patio de Luces. Fecha: 9 de septiembre de 2026.
La única ventana del cuarto mide 110 centímetros de ancho por 130 de alto y da a un patio de luces. La claridad entra desde arriba, rebotada en las paredes del patio, y cambia mucho a lo largo del día. Para saber cuánto, tomamos nota a tres horas fijas —las diez de la mañana, la una y las cinco de la tarde— durante la semana del 31 de agosto al 5 de septiembre.
El método fue sencillo. Con la persiana subida del todo y las lámparas apagadas, fuimos alejando del alféizar un libro de bolsillo abierto, a la altura de la mesa, y anotamos a cuántos centímetros dejaba de distinguirse la letra.
De lunes a viernes las cifras variaron menos de 15 centímetros entre un día y otro. El sábado, con el cielo cubierto, la anotación de la una bajó a 110.
La persiana es veneciana, de lamas de aluminio de 25 milímetros en color marfil. Tiene tres posiciones que usamos de verdad:
El monitor, de 24 pulgadas y acabado mate, está en la mesa de la pared izquierda, perpendicular a la ventana y a 90 centímetros de ella. Desde la silla, el cristal queda a la derecha. Dos pruebas nos llevaron a esa posición.
En la primera pusimos la mesa bajo la ventana, con el monitor delante del cristal. A la una, el rectángulo del patio rodeaba la pantalla con una luz mucho más intensa que la del panel, y las letras oscuras sobre fondo blanco perdían contraste. En la segunda, la mesa quedó en la pared de la puerta, con la ventana detrás de la silla: el rectángulo claro aparecía reflejado en el panel, entero, por muy mate que fuera el acabado.
Con la ventana a un lado, el panel sigue reflejando lo que tiene delante, pero delante ya no hay nada claro. Queda la pared de la estantería, que es de color crudo y de día está a media luz.
Las tres anotaciones se repetirán en noviembre y en enero, a las mismas horas y con el mismo libro. En un patio, la franja de la una depende de la altura del sol sobre el tejado, de modo que las cifras de septiembre no sirven para todo el año.
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Escribe: la redacción de Patio de Luces. Fecha: 16 de septiembre de 2026.
Esta lista nació el domingo de la semana en que colocamos las luces. Tiene doce líneas repartidas en cuatro grupos, uno por cada zona del cuarto. Cada línea describe algo que se comprueba dando una vuelta al cuarto, sin más instrumentos que una cinta métrica y las cajas de las bombillas. La imprimimos en una hoja y la guardamos en la primera balda.
El repaso empieza en el techo y termina en la ventana. Se marca con lápiz lo que coincide y se rodea lo que no. Las líneas rodeadas se apuntan en la libreta con la fecha del día, con lo que había cambiado y con cómo quedó.
En los primeros repasos, la línea que más veces rodeamos fue la del haz del flexo. Basta mover la pinza diez centímetros para que la luz alcance la esquina inferior del monitor y aparezca un brillo en el marco.
La lista sirve para este cuarto y sus medidas. En otro, las cifras serán otras, pero los cuatro grupos se mantienen: lo que cuelga del techo, lo que ilumina la mesa, lo que acompaña a la butaca y lo que entra por el cristal.
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Texto de Patio de Luces fechado el 24 de agosto de 2026.
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